Delgado (3 mm o menos): Más contacto con el suelo, ideal para equilibrio y estabilidad. Recomendado para yoga dinámico (Vinyasa, Ashtanga).
Medio (4-5 mm): Buena amortiguación sin perder estabilidad. Apto para todo tipo de yoga.
Grueso (6 mm o más): Mayor amortiguación, ideal para personas con articulaciones sensibles o para yoga suave (Yin, Restaurativo).
PVC (vinilo): Duradero y con buen agarre, pero no es ecológico.
TPE (elastómero termoplástico): Más ecológico, ligero y antideslizante.
Caucho natural: Excelente agarre y ecológico, pero más pesado.
Algodón o yute: Transpirable y natural, pero menos amortiguación.
Antideslizante: Muy importante para evitar que te resbales durante la práctica. Las texturas tipo “gomosas” ayudan mucho.
Algunos mats tienen una capa superior tipo PU (poliuretano) que mejora mucho el agarre incluso con sudor.
Estándar: 173 cm de largo x 61 cm de ancho.
Si sos más alto/a, podés buscar mats extra largos (hasta 200 cm).